
Hace años que no siento el terror que hoy me embarga, dias atrás mis senos dejaron de ser los usuales, de uno de ellos comenzo a brotar un liquido muy parecido al agua, acompañado con dolor y mucha sensibilidad.
Como muchas mujeres en este mundo, soy decendiente directa de una sobreviviente de cancer de mamas: mi abuela. Esa misma noche mis mayores miedos me rondaron, no pude conciliar el sueño, y sin razón aparente brotaban de mis ojos lagrimas.
Aún no sé que tengo con exactitud, espero resultados de un montón de examenes, de doctores que nada dicen o que sólo se atreven a decirme: hasta no tener los resultados no me comprometo a dar una opinión.
Mi abuela lucho por muchos años, aún siente pena cuando alguien descubre que carece de un seno, mi mamá por ser la hija mayor asumió muchas cargas sin poder decir que no. Sólo tengo 25 años y lamento decir que no sé que me depara el mañana, una semana atras tenia un millón de ideas, de metas, de deseos.
Hoy 27 de octubre sólo tengo un deseo, estar sana para poder recobrar mis sueños, no pierdo las esperanzas, pero mentiria si no digo que por fracciones de segundos me paralizo y que siento opresión en el pecho.
Dora.-
